miércoles, 17 de junio de 2020

la luna esta en llamas
un cuerpo recostado sobre campos de papel
se humedece de letras
de frases
de poesías
de pasión
la inmensidad lo esta aplastando
pero el ya murió
se elevo su alma
su cuerpo quedo
en el vacío
en el frío
en el rocío
la luna esta en llamas
pero ahora
es por vos




jueves, 12 de mayo de 2016

Tomo un café en el dulce sabor de la mañana, sentada en cierta mesa junto a la ventana, para observar como la gente pasa, gente apresurada.
No se si yo me encuentro en un mundo diferente o son ellos quienes se alejan de la vida. Y tengo miedo de saberlo.
El sol está, pero no alumbra ni da calor.
Una mujer toma fotos en la esquina. Analógicas. Me gusta verla, quizás dentro de esa cámara existe otro mundo igual al mío. 
Un hombre en la mesa de enfrente abre un libro de poesías. Hermoso.
Poca gente en la calle, tal vez todavía es muy temprano.
En mi plato hay dos medialunas intactas. Por ahora no deseo comerlas.
El ambiente cálido del lugar me abraza. Por la ventana junto a mí entran unos rayos de sol, que dan directo a mi mano que escribe sobre el cuaderno, solo ahí, como iluminando las palabras. 
Una pareja adulta se sienta a unos metros, es un lugar pequeño pero hermoso, hablan sobre la juventud, quizás de sus nietos, sólo escucho algunas palabras. 
Hay música de jazz muy tenue.
Los comercios de alrededor comienzan a abrir. La calle sigue un poco vacía.
Miro la taza a mi lado, tiene un poco más de la mitad, bebo. Está casi frío. 
Es otoño, pero en la vereda de enfrente hay un edificio con flores en sus ventanas. Una mujer, vestida de rojo, se asoma por el balcón y echa agua sobre ellas.
El aroma a café hace que quiera quedarme para siempre en uno de ellos.
Contemplo el techo, el suelo, las paredes, las lámparas, el mostrador, el mozo, la máquina de hacer café. Observo mis pies, mis mano izquierda manchada de tinta, mi letra mezclada con palabras tachadas. Me detengo en cada rostro que hay, anhelo conocer la historia de cada persona a través de su mirada.
Una pequeña entra con su abuelo de la mano, detiene la calma del lugar, desprende energía. Ya no soy la mas chica del salón, ahora tengo compañía. 
Me mira y sonríe, saluda a todos con su diminuta mano.
La calle comienza a poblarse y el lugar donde estoy también. Las personas que estaban a mi lado partieron hace tiempo, y el mozo recoge los restos de aquellas mesas.
Sigo en mi esquina junto a la ventana, ahora la luz del sol alcanza a darme hasta el cuello. 
Estoy casi hundida en la silla, con un cuaderno sobre la mesa y un libro que hojeo de vez en cuando.
Casi olvido que a mi taza todavía le queda un poco. Bebo. Sí, está helado. Termino de beber.
Me gustan las manchas que quedan en el interior de la taza. Casi como dibujos. Giro la taza entre mis manos. 
En el fondo quedan restos de azúcar que parecen bailar en la borra del café. Deseo meterme con ellas y danzar un poco; es casi como si fueran al ritmo de la música.

lunes, 9 de mayo de 2016

Caminaba por adoquines firmes
envuelta en un aroma atrayente,
desprendiendo haces de luz

Y él la observaba
y quería ser el jilguero de sus mañanas
y la esperaba

La sombra danzaba a su alrededor
desvistiendola de alma,
cuando el sol caía

Y él le sonreía
y buscaba ser el verso de su poema
y la abrazaba


Las manos recorrían la pared desnuda,

con sonrisa inmaculada
floreciendo hasta el árbol mas viejo


Y él la buscaba

y anhelaba que el instante dure para siempre
y susurraba melodías


Sus ojos revelaban sonrisas,

una puerta hacia la plenitud
como la llegada de la primavera


Y él la amaba

y la observó a escondidas por un instante que duró años
y no supo su nombre
y ella nunca se enteró



jueves, 26 de noviembre de 2015

Las manos.
Herramientas del alma, para expresar y para sembrar, sembrar la tierra o sembrar tratos, para dar y recibir. Son maravillosas, en cualquier color y forma. 
Hay manos largas, manos cortas, manos con dedos infinitos o de pequeños duendes, manos que se alzan y bailan en el aire, manos guardadas, manos suaves como pétalo de rosa, manos ásperas y agrietadas. Manos dibujadas, manos frías, manos con muchas lineas. Manos manchadas de historia, manos a punto de nacer. Manos fáciles, manos difíciles. Manos que tocan, manos que desean, manos calmadas, pasivas y cautelosas. Manos que se esfuerzan, manos que desaparecen de vez en cuando. Manos de uñas pintadas. Manos sencillas, manos delicadas, manos que parecen mas que manos. Manos de humanos, manos de no tan humanos. Manos sepultadas bajo la tierra, manos que surgen del fondo del mar. Manos perezosas y manos ágiles. Manos que saben hablar. Manos que ríen. Manos que lloran. Manos que sangran. Manos limpias. Manos sucias. Manos que despiden y otras que dan la bienvenida. Manos que aprietan, manos que te dejan ir. Manos que acarician, manos que ignoran. Manos que crean, otras que desarman. Manos que oran, manos que meditan, manos entrelazadas a otras manos. Manos solitarias. Manos que buscan la paz. Manos que abrazan. Manos que ayudan, manos que quitan. Manos de tiempo fugaz. Manos que se quedan. Manos viajeras. Manos oprimidas. Manos atadas. Manos perfumadas. Manos cansadas. Manos jóvenes. Manos que dan una mano. Manos de pintor. Manos que comen. Manos enteras, manos partidas. Manos que abren puertas, manos que son puertas. Manos que sienten, manos que descubren. Manos inquietas. Manos que escriben. Manos que tallan. Manos metidas en el barro. Manos vivas. Manos muertas. Manos amigas. Manos que dan calor. Manos que luchan, manos que esperan. Manos sinceras, manos que escuchan. Manos de todos colores. Manos tuyas y manos mías.  

viernes, 18 de septiembre de 2015

Desnuda

Tengo el alma desnuda.. cual campo sin árboles. 

Ella puede ser lo que quiera, pero decide ser alma, 
alma sola y vagabunda, 
alma capaz de dar un arco iris de colores mezclados,
alma de olas,
alma de espuma,
un alma con perfume de jazmín.
El alma desnuda no es fácil de llevar,
esta a la intemperie del mundo,
sin mantas que la cubran,
vive del aire que respira.. por si sola,
es independiente,
no es de nadie,
ni siquiera mía.
A veces se tiñe de azul,
y se camufla con el cielo;
a veces de naranja,
y se acuesta en la tierra;
se tiñe de rosado,
como el lapacho que adorna mi ciudá.
Es ñandubay, algarrobo y espinillo,
es verso y copla, 
es tanto.
Y esta tan desnuda,
que a veces me da miedo.
Mira si se me pierde;
desnuda,
y perdida.
Y se inquieta,
porque sabe que la quiero abrigar,
por suerte no puedo.
Porque,
inconscientemente la quiero así,
desnuda,
perdida,
inquieta.





sábado, 8 de agosto de 2015

Un invierno caluroso
Un otoño con color
Una taza que nunca se vacía
Una sonrisa como portada de un libro
Una lluvia de energía
Una vida de tulipanes
Una paleta de colores saturados
Un abrazo que repara el alma
Un fa sostenido
Una inspiración para escribir
Una frase iluminada
Un arco iris sin sol
Un barco de papel invisible
Un libro con letras desordenadas
Un mandala en el medio del cuerpo
Una poesía magnética
Un río que no moja
Un campo verde para meditar
Un viaje por la vida
Una cámara para recordar
Una canción de dos acordes
Unos pies para trepar
Unos ojos que sonrían
Una luz interminable
Un alma concentrada
Un océano de paz
Una teoría propia sobre el universo
Un millón de flores con olor a primavera
Un arrecife en el desierto
Un silencio tranquilizador
Un verano asomándose
Un amanecer interior







miércoles, 12 de noviembre de 2014

Corteza

Saben contar la historia de su vida en los anillos y cicatrices de su tronco. 
Al ser talados dejan al descubierto del sol la lucha, el sufrimiento, las agresiones, el cariño, el respeto y hasta un poco de su eterna felicidad.
Pueden ser dañados, pero nunca se agotara la lucha y el poder que representan. Desde las ramas mas altas y frágiles, hasta las raíces inquebrantables dentro de la tierra.. todo se alza para alcanzar lo que buscan, para seguir siendo el ejemplo del árbol fuerte y hermoso que sabe mecerse con los vientos fugaces y dar su luz en la plenitud de la primavera.

Los árboles también saben hablar, y promulgan la ley de la vida. 
Dicen.. que quien los escucha susurrar y sabe hablar con ellos descubre la única verdad

Tienen un pensamiento mas extenso, hablan con el corazón.. 
Su corteza sabe expresar lo que su boca no puede, plegando así su exterior.. 
Sus ramas se mueven cada vez que eligen con quien conversar, y las hojas nos buscan, con vuelo ágil y sereno..

Las hojas llaman a tu puerta, a tu ventana.. llaman a todos, pero solo las escucha quién este dispuesto a abrir su pecho y dejar que el cuerpo se expanda

Estos amigos nos guían. Quizas sea uno, o un camino, o un campo minado de ellos.. pero todos lo hacen de igual manera. 

Su vida es mucho mas larga y sabia que la de nosotros, de ellos naceran miles de hijos, desde la semilla alimentada por la tierra; bajo sus raíces..

Y cuando tengas la oportunidad de hablar con uno, hazlo!

Suelen decir que la oportunidad de vivir esta aquí y ahora, permiten que les robemos un poco de su plenitud.. y aseguran que así alcanzaremos una alegría incomparable. 



Extraña vez, uno,
en un susurro,
me dijo...
que la vida, 
la esperanza, 
la semilla de luz,
y felicidad no esta en otro lado sino en 


nuestro interior